martes, 2 de agosto de 2016

Espolsador

                                       Estamos pasando unos días de un calor insoportables, en casi todo el país, pero  por éstos lares (Valencia) alcanzar  los 40º no es ni mucho menos lo normal. Así es como van pasando los días sin mucho ánimo de coger nada de labores. Por otro lado, desde el año pasado  también estamos sufriendo la invasión de unos mosquitos importados que son de lo más agresivos. Un inconveniente añadido que hace que no disfrutemos de manera adecuada.
                                         Llegados a éste punto he recordado que antiguamente, mi abuela cuando salía a la puerta de la casa a tomar el fresco, las moscas, como siempre, se hacían tan impertinentes que o bien con un pañuelo o abanico se las espantaba. Pero ella llegó aún más lejos. Se construyó su propio "espanta moscas" inspirado seguramente en un utensilio que a lo mejor alguna de vosotras recuerde. Se usaba para quitar el polvo de barrotes, ventanas, muebles......  a base de golpes. Era muy parecido a una fregona, con un mango. Los flecos podían ser  de cuero, algodón, tela... Se le llamaba espolsador o expolsador (expulsar el polvo) nombre que no he logrado encontrar en el diccionario. En realidad era un plumero de hilo...
                                         Bien, pues mi abuela lo hizo de papel, para mantener a raya a las pesadas moscas, entonces no existían los esprays de ahora. 

                                        Hoy el estar en el exterior de la casa se ha convertido en una guerra sin cuartel contra los mosquitos. No puedes estar quieto sin ganar uno o un rosario de pinchazos. Con éste invento se puede pasar un rato con menos posibilidades de picaduras, pues entre el movimiento y el sonido del papel los alados ni se acercan. No te lo vas a llevar a la terraza de un bar, por supuesto, pero en el patio de casa, balcón o portal sí. Por tanto si alguien está en las mismas circunstancias y le gusta la idea, aquí os propongo un tutorial.
                              Coged seis hojas de una revista  y desplegarlas, cortando parte de su longitud. Por supuesto el número de hojas puede variar, pero bien está para empezar. Deshechar el sobrante.

 Ahora cortar, el largo, tiras de dos cm aproximadamente.


 Éstas se deberán colocar en un mango o palito. En mi caso he elegido el palo de madera.


 Cada seis tiras cortadas se van colocando alrededor y en redondo del palo, sujetando al mismo tiempo con hilo o cordón fuerte.


 Mi palito no es redondo y queda un poco más feo, pero no va a presentarse a ningún desfile de belleza.


 Para quedar totalmente sujeto clavamos dos tachas (clavos)  casi enfrentados.


 Y volvemos todo el papel, como si fuese una melena.


 Ahora con hilo fuerte de bramante sujetamos toda la "melena" y anudamos.
 Ya tenemos nuestro espolsador listo para  flagelarnos. je,je. Es efectivo. No matamos mosquitos pero  tomaremos el poco fresco tranquilos.


                                Como siempre, gracias por visitarme y un abrazo para todas. Feliz vacaciones para quien las tome y para el resto un feliz mes de Agosto. Besos.
                                                                                       Nita.