lunes, 28 de octubre de 2013

Almohadón romántico

                                   
 Una gama de color para el lugar más romántico de la casa.

Por supuesto quedará perfecto en tu color favorito.


A éste otro, en un sólo tono, le falta el relleno, lo termino enseguida, pero quería sacarlo en la misma entrada.



Solo falta añadir un buen sillón y una mantita calentiiiiiiiiiita.

Esta labor no es original mía, pero no la he copiado de ninguna bloguer@ no obstante si alguien coincide con ella o ha tenido la misma idéa la invito a compartir juntas blog colores y formas.
Feliz fiesta de todos los Santos.    Nita.

domingo, 20 de octubre de 2013

¿Qué nombre le ponemos?




Hoy os presento un compañero que me facilita las tareas de ganchillo. Es un artilugio que os puede ayudar a tejer en la mesa de trabajo, mesa camilla o al lado del fogón en las tardes frías de invierno.


El problema es, que no se cómo llamarlo pues su nombre correcto (que yo sepa) no existe. Me explico:
 -Un ovillar: hace ovillos y
- Una ovilladora: (según la Real Academia) es una máquina para ovillar o arrollar hilo, cordón etc....
Lo que nos interesa es:
Desovillar: osea deshacer un ovillo.
"Un desovillero": sería el aparato que lo desovilla, pero el vocablo  no existe.
Si vamos a desenrollar: el "desenrollador" no existe. 
Y si dejamos éstas definiciones otra opción sería un portable, es decir, un "porta ovillos".
Qué os parece ¿Nos vamos de bautizo?  ¿Qué nombre le ponemos?
Desovillero
Desenrollador ó
Porta ovillos.
¿Otro?
En ningún sitio he visto un utensilio así, aunque sí parecido. De hecho todas lo tenemos en la máquina de coser, pero está destinado para el carrete de hilo no para el ovillo.
Si alguien conoce su existencia agradeceremos que nos ilustre.

Si quereis hacerlo, es muy fácil. Los materiales, muy simples.
Para la peana se puede emplear cemento, yeso, escayola, arcilla... pastas de modelar o moldear... (son más limpias). Lo importante es que tengan solidez, que pesen, para que no nos lo llevemos detrás cuando estiramos del hilo.

Yo he empleado escayola que es lo que tengo a mano


Y para el palito de 12 o 13 centímetros lo podemos reciclar de de un tubo u otro material que ronde por casa, hasta un trozo de rabo de escoba. En este caso sería más propio para el trapillo.


Los utensilios muy sencillos también:




El cuenco amarillo de 14 cm de diámetro nos servirá de molde. Lo llenaremos de escayola sus tres cuartas partes y lo pasamos a otro recipiente. Limpiamos los restos y untamos su interior con unas gotas de aceite. Lo reservamos.
En el otro recipiente añadimos agua sobre la escayola poco a poco  a la vez que lo removemos (como si fuese la harina de un bizcocho). Ha de resultar una pasta blanda sin exceso de agua. Lo pasamos al "molde" y lo dejamos dos minutos en reposo.



La escayola fragua rápidamente. Se toca la superficie para verificar la consistencia. En el momento que empieza a endurecer se vuelca sobre una superficie, (como si fuese un flan) y se clava el palito procurando que quede recto. Dejar secar. Mejor de un día para otro.

Limar asperezas y dar una mano de pintura. El palito si es de madera, se lima su extremo y se barniza.
Tener en cuenta que cada material empleado es distinto y su secado se comporta también de manera diferente

Ahora ya no hay excusas para trabajar agusto con el crochet.
¡¡Felices labores!!

sábado, 5 de octubre de 2013

Costurero ambulante

                        Despues de unas largas vacaciones por mi parte me incorporo a la red de manualidades y ganchillo con una montaña de ilusión para compartir. Todo aquello que nos gusta y une.
                        Como ésta primera entrada tiene más costura que ganchillo, se la dedico a mi madrina virtual Trespcrochet, modista de primera reconvertida en crochetera.
                        Y nada mejor para empezar las labores que tener todos los utensilios de costura a mano.
                         Para ello os presento el delantal costurero.
                         




A simple vista es como otro cualquiera pero lleva sorpresa.




Su interior consta de seis bolsillos laterales y cuatro verticales en el centro, para separar y mantener cada elemento sujeto y a la vista siempre que lo necesitemos. Se cierra con el bolsillo grande que tapa todos ellos.






Su forma redondeada es adecuada para las tijeras, que NO deben de ir en vertical (en el centro) por cómodo que resulte, pues así al inclinarnos o agacharnos no nos pincharan o clavarán sus puntas.

El segundo delantal es adecuado para recibir en su seno ovillos de punto o ganchillo. Por lógica se necesitan menos bolsillos.

                                                                         
                                                                                En ambos delantales la tela del fondo tiene más cuerpo para que resulte firme.




En éste caso el gato realizado en lana a medio punto sobre una base de punto bajo a ganchillo, también resulta rígido, de manera que los ovillos pueden dar vueltas sin problemas.








                                           Espero que os gusten.